Atendiendo una invitación por parte de Volkswagen de México para participar en el octavo Volkswagen GTI Track Day organizado por el Club GTI México, nos dimos a la tarea de asistir al Autódromo Miguel E. Abed de Amozoc para disfrutar un día completo de manejo en pista a bordo de un mismísimo Golf GTI de última generación. Así lo vivimos…
Al llegar a la pista, nos pudimos dar cuenta de la gran afición que existe en nuestro país con respecto a esté ícono de la industria automotriz, el Golf GTI. Cientos de entusiastas y miembros del Club GTI México ya habían empezado la fiesta y las tandas de vueltas al autódromo que ya estaban realizando solamente hacían que los minutos se volvieran eternos para esperar nuestra oportunidad para saltar a la pista.
Mientras eso sucedía, nos dimos a la tarea de visitar y observar los autos que también estaban esperando su turno de divertirse. Auténticas joyas en perfectas condiciones estaban listas para disfrutarse en el circuito, desde las ochenteras Caribe GT que fueron la primera generación de lo que conocemos como Golf GTI, que se encuentra en su séptima generación, pasando por todas y cada una de las generaciones estaban presentes.
La hora llegó y nuestra primer tanda al volante del GTI séptima generación estaba por empezar, no sería la primera vez que su servidor se encontraba, precisamente, en esta pista y con este auto por lo que la diversión por venir estaba garantizada.
Nos colocamos el casco, acomodamos el asiento y espejos en la posición correcta, engranamos la transmisión en modo S y los 220 HP del motor 2.0 turbo estarían a nuestra entera disposición.
Un par de vueltas y nos damos cuenta que el GTI es tan capaz en pista que verdaderamente nos hace pensar que somos unos grandes pilotos, la aceleración del motor es muy buena y la caja DSG de 6 velocidades lee precisamente cómo debe hacer los cambios de acuerdo al tipo de manejo que estemos practicando. Tomar curvas es una delicia aunque, como cualquier auto de tracción delantera, tiende al subviraje, nada preocupante y hasta cierto punto divertido, si realizamos movimientos bruscos que provoquen un deslizamiento que los controles de seguridad electrónicos impedirán de manera efectiva para que no suceda un susto mayor.
La segunda tanda de vueltas fue mucho mejor que la primera ya que la confianza aumentó y, por qué no, la competencia con los colegas en la pista también. Salimos al circuito y esta vez, tratando de controlar los cambios en las relaciones de la transmisión, utilizamos las paletas de cambio situadas detrás del volante lo que nos dio la oportunidad de practicar un manejo todavía más deportivo y revolucionando el motor a placer para salir disparados justo al terminar cada curva.
Las cosas buenas terminan pero la sonrisa que provocó estar al volante de este emblemático auto que, generación tras generación, se mejora y se disfruta más tanto en ciudad como en carretera y pista, no se borrará en un buen rato.
Agradecemos a Volkswagen de México y felicitamos al Club GTI México por esta octava edición de un gran evento el que esperamos se repita para el año 2016.
Salvador Sánchez Díaz
@Chava_SD
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